RINOCERONTE


2019

Óleo y plásticos encontrados sobre tabla.

Un reflejo de nuestra huella en el planeta.

Un rinoceronte yace abatido en mitad de un vertedero. A su alrededor, fragmentos de plástico que ROOBER recogió en calles, parques, montañas, playas y lagos. Residuos reales que encontraron una segunda vida dentro del cuadro.

La ironía está en los materiales. Mientras la madera y la pintura acabarán deteriorándose, muchos de aquellos pequeños plásticos podrían permanecer durante siglos.

La obra se prolonga en 2097, un relato audiovisual que imagina un futuro en el que un abuelo muestra a su nieto la pintura de un animal que ya no existe.

Una historia sobre lo que desaparece, lo que permanece y esa curiosa obsesión humana por dejar huella.

En Agosto de 2019 RINOCERONTE, presentada como “GREEN MIRROR” fue seleccionada por Askatasunarte para el certamen "Somos personas", expuesto en el museo romano OIASSO de Irún. Donde Natalia Cambronero Nieto artista multidisciplinar y comisaria, preparó una instalación específica para la obra en presencia de Iñaki Moreno Ruíz de Eguino, artista de larga y éxitosa trayectoria además de critíco de arte.